El interiorismo de los departamentos se desarrolló individualmente, aunque se siguieron criterios generales de diseño que unifican al edificio.La distribución de los espacios responde las necesidades de cada propietario.
En lo que se refiere a materiales, algunos muros son de concreto aparente, otros forrados con lambrines de madera, y otros están terminados en yeso y pintura blanca.
Los pavimentos de las áreas públicas se manejaron con materiales pétreos, ya sean mármoles o calizas en placas grandes, siguiendo la modulación del concreto aparente de los muros y de los distintos elementos arquitectónicos.
En áreas privadas los pisos son de duela de madera para generar ambientes más cálidos.
Los baños tienen recubrimientos de mármol en pisos, muros y cubiertas de lavabos, canceles de vidrio, y lunas claras o al ácido según el caso.
Los plafones sueltos o separados de la estructura logran una sensación de ligereza en los espacios, dejando expuestas las trabes de concreto y vigas de acero.
Verticalmente los departamentos tienen acceso en cada uno de sus niveles por un elevador que desemboca en vestíbulos forrados en mármol crema marfil, con muros en concreto aparente y lambrines de madera que disimulan las puertas de acceso a los departamentos.
Adicionalmente cada departamento en el interior liga sus tres niveles mediante escaleras. Una está conformada por peldaños de madera sujetas a dos alfardas de acero inoxidable por medio de pernos, y la otra es de peldaños dobles de cristal esmerilado que permiten que la luz natural que penetra por el tragaluz llegue hasta la planta baja. Ambas tienen iluminación artificial en las alfardas.